Cuidados generales de la planta de Aloe Vera:

Cómo plantar y cuidar esta planta en nuestra casa y poder aprovechar sus beneficios medicinales.

Técnicas sobre el riego, reproducción y trasplante, tipo se suelo e iluminación, y consejos para evitar el decaimiento y muerte de la planta.

 

A) Cuidados generales:

Estas liláceas crecen en condiciones óptimas en
suelos de tipo calcáreo de consistencia arenosa y con muy buen drenaje. La cama arenosa tiene como finalidad evitar que el tallo entre en estado de descomposición, al tomar contacto directo con materias orgánicas que siempre están en la capa superior de la tierra. Además actúa como aislante de elementos patógenos de origen vegetal.

La
luz debe ser abundante, pero no directa
. Al reparo de una buena sombra crecerá con mejor color y más rápidamente, en especial aquellas variedades de color verde oscuro.

  • Si está en suelo directo, el mantener la tierra suelta y limpia a su alrededor permitirá la aparición de los retoños con prontitud y en mayor cantidad. Luego de realizado el trasplante, el agua se debe mezquinar por un período de 20 días para forzar a las raíces a buscar agua y desarrollarse. Luego de esto, un ambiente ligeramente húmedo le es favorable.
  • Si está en maceta debe tener abajo un agujero de drenaje, pues de lo contrario se pudrirán las raíces. Casi no debe regarse en invierno. Su crecimiento es más rápido en exteriores que en interiores. En macetas no es necesario cambiarla hasta que no se haya puesto demasiado grande.

Las plantas de Aloe Vera van creciendo en forma de roseta hacia arriba, por lo tanto las hojas que quedan debajo son las más antiguas. Estas deben cortarse, ya que con el tiempo se secan. El corte no daña a la planta; las hojas cicatrizan de manera inmediata quedando selladas para que la planta no pierda su jugo. Las hojas cortadas para su uso pueden durar de 5 a 10 días en la heladera, para utilizar su gel.

B) Reproducción y trasplante:

  1. Para su trsplante la mejor época es el otoño, momento en que se desarrollan nuevas raíces.
  2. Deben mantenerse las condiciones similares al lugar de origen. Evitar el sol directo.
  3. Se las debe proteger de las heladas.
  4. Es muy bueno agregar a la tierra abono.

Técnica de trasplante de gajos:

  1. Separar el gajo podándole las hojas inferiores.
  2. Dejarlo sin plantar durante 2 días, hasta que el corte se cierre en forma de callo.
  3. En el lugar donde se lo desea plantar, realizar un hoyo de 10 cm aprox. de diámetro, y luego llenarlo de arena fina.
  4. Una vez plantada se debe regar en abundancia, tarea que no se volverá a repetir antes de los 25 días.

Técnica de trasplante de esqueje hojas:

  1. La hoja no debe enterrarse, solo apoyarse.
  2. Se debe esperar que la hoja selle y se forme el callo.
  3. Por este método el tiempo de obtención de la planta es mucho más lento.


C) Decaimiento y sequedad:

Podemos decir que el deterioro se produce por tierra muy alcalina, demasiado sol directo, falta de denaje o exceso de agua:
Como consecuencia del sol directo las hojas se ponen marrones y se secan.
Siempre debe tener una
cama de arena para que pueda tomar el agua que necesita y drenar el excedente. Se debe regar esporádicamente. Cuando las hojas se ponen onduladas y delgadas es síntoma que no recibió abundante agua y empieza a absorver su propio líquido.
El cambio de color en la naciente es causado por
luz insuficiente
. Si la planta detiene su crecimiento puede esta sometida a bajas temperaturas, suelo muy alcalino, demasiada humedad, entre otras.

D) Utilización de la planta de Aloe:

- Corte de la hoja: siempre se cortan las hojas de la parte más baja de la planta, que son las más antiguas. Se aconseja cortar las hojas de noche, o a la mañana muy temprano. Se le quitan las espinas del borde y se la prepara dependiendo su finalidad: se la corta por el centro para usarla con la cáscara o se la descascara para obtener solamente la masa de gel.
- Jugo: se extrae usando una juguera, o rallando las hojas y exprimiendo la pasta en un atela fina.
- Gel de la hoja: se emplea en forma directa aplicando sobre la parte afectada: cabello, piel, manos, rostro, etc.
- Acíbar: se aplica sobre lastimaduras y piel en general.
- Inhalación: se hierve la hoja y se respira ese vapor.
- Cataplasma
: se coloca frío o caliente sobre la parte afectada y se deja fijo para dejar actuar, durante un tiempo prudencial.